Muy buenas a todos!
Por fin me decido a “manchar” con mis post este boKanadas blog. Me presento, aunque a muchos con la foto os valga, soy Lady T y por virtud de un contrato oral establecido entre el señor de estos lares y la que suscribe, se me ha otorgado el derecho (y he de decir que lo recojo con placer) a colaborar en esta bitácora con pequeñas aportaciones de tiempo en tiempo.
He de decir que llego con retraso. Que PH (Pobrecito Hablador) ya lleva la friolera de 4 colaboraciones con mi causa totañadora y yo ninguno. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, y teniendo en cuenta que he sido amenazada con una huelga indefinida hasta que no hiciera u hiciese mi aparición por aquí, pues nada, aquí estoy, robando horas a mi trabajo (y procurando que no me vean mis compañeros de mesa).
Y metiéndonos en materia, hoy quería reflexionar un poquito sobre estos nuevos avances tecnológicos que todos estamos viviendo (algunos disfrutando y otros sufriendo). Desde el ordenador al ipod, pasando por los móviles, PDAs etc, etc. Cierto es, y eso nadie lo puede negar, que estos avances son de mucha utilidad, que han mejorado nuestra calidad de vida y que nos han abierto muchas puertas: comunicaciones más fluidas, toda una red de información a nuestro alcance, mayores prestaciones y servicios cada vez en aparatos más reducidos.
Pero todo tiene una parte negativa, o no tan positiva al menos. He aquí mi opinión sobre algunas de ellas:
1. ¿Que ha sido de los número fijos de teléfono? Antes desarrollábamos nuestra memoria aprendiéndonos todos los de nuestros amigos. ¿Ahora, cuantos nos sabemos? Y como complemento, ¿a cuánto ha subido la factura de nuestros móviles? La mí a veces a cifras inimaginables de tres dígitos…
2. ¿A que se dedican los vendedores de enciclopedias? Google y Wikipedia han sustituido a las míticas Enciclopedias Universales…
3. Conversaciones de ascensor, metro o autobús…Muchas se han perdido con tanto auricular suelto. Por no hablar de lo que estarán ganando los otorrinos…en unos años, nos quedamos todos sordos!
4. Las relaciones personales es uno de los campos que al mismo tiempo más se ha visto beneficiado y perjudicado. Paradójico ¿no? Por un lado si es cierto que estas pequeñas innovaciones (emails, sms, mms…) nos han acercado un poquito más entre nosotros. Facilitan la comunicación. Pero tienen una pega: la pantalla. Así como se dice que el papel todo lo soporta, las pantallas también. Conversaciones que de otra forma no tendrían lugar suceden en chats, foros, u a través de móviles. Porque siempre es más fácil hablar con la careta de pantalla puesta.
Pero esto de los sms tiene su miga. Para empezar a partir de cierta edad (por ejemplo, mi madre) no tienen utilidad si no “desutilidad”. Porque igual mandas un sms pensando que va a ser leído y que te puedes quedar tranquilo, que tu mensaje ha llegado, que has hecho los deberes. Pero resulta que no es leído, y entonces esto es el principio de una espiral de broncas y malentendidos.
Otro inconveniente es siempre el lenguaje a utilizar. Por que desafortunadamente los sms no tienen tono, ni acento, ni volumen. Y aquí es donde entra la imaginación y la interpretación. Deberían dar clases en las escuelas de interpretación de este lenguaje, y también pautas para escribirlo, por supuesto! Anda que no habré pasado tiempo delante de un mensaje, escribiendo, borrando y volviendo a escribir…o preguntándome si debería contestar o no,…lo dicho, todo un mundo el de los sms!
Por no hablar del factor tiempo. No es lo mismo mandar un mensaje a la hora de la merienda que a las “menos cuarto” de la madrugada. Ni mandarlo un lunes que un viernes o que un domingo. Ni contestarlo nada más recibirlo, a la media hora, a la hora y media, a los dos días o a las dos semanas…Yo personalmente si puedo, contesto al momento.
Mmm, me acaba de sonar el móvil. Voy a contestar al mensaje!